lunes, diciembre 04, 2006

A. Nothomb y D. Trueba

He acabado con los dos libros en castellano que me traje de Barcelona. El primero que leí de Nothomb, Estupor y Temblores, que se lo dejé a Pilar, me gustó mucho más que Metafísica de los Tubos. Nothomb es una escritora belga que vivío largo tiempo en Japón y en todas sus novelas, hace referencias a Japón, de una manera muy irónica y crítica.
Pero la gran lectura ha sido el Abierto toda la noche de David Trueba. Me ha atrapado tanto que todas las noches, fuese la hora que fuera no podía dormirme sin antes leerme un capítulo.

La familia Belitre está llena de personajes extravagantes y personalidades diversas. Seis hermanos, dos padres y dos abuelos (aunque la abuela simula casi estar muerta no moviéndose de su cama). Cada uno tiene un historia diferente. Matías el hijo de 12 años padece el llamado síndrome Latimer, que consiste en adoptar una personalidad diferente y actuar exactamente como si lo fuera. Él adopta el papel del padre, hasta el punto de que el verdadero padre tiene que dormir en la habitación de invitados, da órdenes a sus hermanos mayores, repara tuberias, etc. Basilio de 22 años está muy acomplejado por su físico y el psicoanalista que se planta, literalmente con una tienda de campaña en la casa, le ayuda a ser invisible. Félix, el mayor de 28 años, se casa con una francesa y simula mantener una relación perfecta con ella. El abuelo Abelardo se pasa el día escribiendo sonetos y elegías en honor a la muerte de la abuela.

Lo recomiendo muchísmo. Es muy divertido y las historias de cada personaje acaban atrapando.